Silla decorativa

DE · COR

Una silla vacía como punto de partida. Un lugar silencioso, una promesa de espacio y un hueco lleno de posibilidades.

Y frente a ese vacío, trabajamos juntos, en diálogo.

Nos escuchamos y compartimos ideas, propuestas y emociones que querrán ser sentidas. Escuchamos los susurros de la casa entre sus paredes, percibimos su luz, su energía y su historia. Invitamos a nuestra imaginación y le damos rienda suelta. Soñamos despiertos y aterrizamos para transformar fantasías en propuestas claras y coherentes.

En este viaje te acompaño y te guío con criterio profesional para que cada elección —desde la distribución hasta las texturas, los muebles y la iluminación— mantengan el equilibrio entre la estética soñada, la funcionalidad y la autenticidad.

Y así, el vacío deja de ser vacío y se convierte en intención. La silla deja de estar vacía. La habita la experiencia creada y se convierte en reflejo de la esencia de su creador.